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 Asunto: El Principito: Traducen por primera vez la obra de Antoine d
NotaPublicado: Lun May 02, 2016 4:03 am 
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El Principito: Traducen por primera vez la obra de Antoine de Saint-Exupéry al aimara

Pirinsipi Wawa tiene 95 página, mide 26 × 18 centímetros, fue editado por Javier Merás en Buenos Aires, y fue traducido por el catedrático Roger Gonzalo Segura.



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 Asunto: argy y Uruguay celebran acuerdo final por papelera
NotaPublicado: Lun May 02, 2016 10:33 am 
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Los gobiernos de Bueno Aires y Montevideo mostraron su satisfacción por el acuerdo técnico que pone epilogo a su diferendo por una planta de celulosa.

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 Asunto: Buenos Aires: rock y tradición juntos
NotaPublicado: Jue May 05, 2016 3:11 am 
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La capital argy desborda delectacion, buena carne y diversión. Es una ciudad que nunca duerme, así sea un día de semana cualquiera.

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 Asunto: Carta de apoyo internacional a los estudiantes de Chile - &q
NotaPublicado: Sab May 07, 2016 8:26 pm 
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Registrado: Sab Mar 28, 2009 4:02 pm
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Carta de barricada internacional a los estudiantes de Chile - "Intentamos llamar la atención de la cabildo rota e internacional sobre el sacrificio de este banda de adolescentes..."

Intentamos llamar la atención de la cabildo rota e internacional sobre el sacrificio de este banda de adolescentes




Un adolescente permanece en protesta en el liceo Dario Salas, en Santiago, Chile. EFE


Las muestras de barricada de todas partes del mundo no se han hecho velar. Esta mañana un banda de intelecuales enviaron una misiva a los estudiantes que se enfrentan al régimen del Gobierno de Piñera por una mejora en la calidad educativa de sus país.


A través de un comunicado, veinticinco académicos, encabezados porNoam Chomsky y Norman Finkelstein, apoyaron lasmovilizaciones que se realizan en Chile expresando que los alumnos reclaman con razón.


Aquíla epistola enviada:


Distrito Federal, México, Boston, EEUU, Santiago de Chile, Buenos Aires, argy


En barricada de la vida de los estudiantes rotos y la educación pública


Un banda de 34 estudiantes rotos de enseñanza secundaria comenzaron hace dos semanas una huelga de hambre para llamar la atención de la sociedad rota sobre su demanda por un fortalecimiento del papel del Estado en la educación pública, un clamor que es compartido por sus y por la mayoría de la población, de acuerdo a distintos sondeos de opinión.


Los estudiantes reclaman con razón el progresivo deterioro de la educación pública, dentro de un sistema que favorece la educación privada, muchas veces sostenida por el propio Estado, en una educación excluyente y convertida muchas veces en una mercancía.


Resulta difícil de entender además que los estudiantes universitarios y sus familias sean el soporte económico de las universidades públicas, en un aberrante sistema de autofinanciamiento.


Intentamos llamar la atención de la cabildo rota e internacional sobre el sacrificio de este banda de adolescentes que ya sostienen un ayuno por dos semanas, con el único propósito de alcanzar una educación de calidad y sin costo económico, para el acumulacion de la sociedad rota.


Firman:

Noam Chomsky, Académico (EEUU)

Norman Finkelstein, Académico (EEUU)

Adam Shapiro, Documentalista (EEUU)

Adriano Martins, Sociólogo (Brasil)

Tilda Rabi, Periodista (argy)

Camilo Marks, Crítico Literario (Chile)

Sergio Grez, Historiador (Chile)

Patricio Manns, Músico y escritor (Chile)

Alejandra Lastra, Ex oficial Acnur (Chile)

Roberto Manríquez, Periodista (Chile)

Cristina Quezada, Licenciada Historia (Chile)

Dra. Margarita Peña Premio UnamFac. deFilosofia y Letras (México)

Ifigenia Martínez Ex directora Facultad de Economía, Unam (México)

Tatiana Sule Facultad de Filosofía y Letras Unam (México)

Dr. Julio Boltvitnik, Colegio de México (México)

Dr. Alejandro Nadal, Colegio de México (México)

Dr. Axel Dddriksson, Ex secretario de Educ. Gob. del D. F.(México)

Elena Poniatowska, Escritora (México)

Juan Villoro, Escritor (México)

Dip. Porfirio Muñoz Ledo, Ex Secretario de Educación Pública (México)

Dr. Sergio Ortíz Leorux, FLACSO (México)

Dr. Alejandro Moreno Unam(UCAM) (México)

Dr. Agustín Grajales, Director Instituto Ciencias Sociales yHumanidades Benemerita Univ. Autónoma de Puebla (BUAP) (México)

Dr. Jorge Ibarra Ex director de Asoc. Nac. de Universidades e Inst. Educ. Sup. (México)

Dr. Rogelio Ortega Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) (México)

Fulgencio Bustamante Prep. Pablo Neruda Taxco, Guerrero, (México)


Coordinador responsable:

Roberto Manríquez, (EEUU-Chile),

Federico Campbell(México)









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 Asunto: Encuentro Borges Sabato en el Bar Plaza Dorrego (1975) - Bo
NotaPublicado: Dom May 08, 2016 9:00 pm 
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Registrado: Sab Mar 28, 2009 4:02 pm
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Encuentro Borges Sabato en el Bar Asamblea Dorrego (1975) - Borges: La vida es soportable porque ocurre en tajadas. Uno se levanta, se afeita, desayuna. Va haciendo las cosas lentamente. Por eso la vida

Borges: La vida es soportable porque ocurre en tajadas. Uno se levanta, se afeita, desayuna. Va haciendo las cosas lentamente. Por eso la vida es menos espantosa.




Borges y Sábato en la portada de la Revista Gente


La lección de dos grandes:


En el verano del 75, GENTE reunió, más que a dos enormes escritores, a dos ídolos de la literatura argy. No fue fácil. Jorge Luis Borges y Ernesto Sabato, amigos alguna vez, llevaban dos décadas no sólo sin hablarse: dos décadas de franca enemistad por razones políticas. Sin embargo, ante la posibilidad de aportar algo de su talento a miles de lectores, olvidaron rencores y polémicas, y protagonizaron, a lo largo de una mañana inolvidable, este diálogo y estas imágenes que hoy son un clásico del periodismo nativo. Acaso por esas simetrías que, según Borges, le gustan al Azar, el encuentro sucedió apenas unos mese s antes de la primera Feria del Libro. Recrear aquella locuacidad y aquella reconciliación es más que un placer intelectual: es también una lección para la clase política, casi siempre separada por mezquindades y casi siempre alejada del bien empireo: el país y su gente.


OTO O DE 1973:


MEMORIA IMPRESCINDIBLE. Por aquellos días, alguien reunió a Jorge Luis Borges, Luis Federico Leloir y Juan Manuel Fangio. Una fotografía de ese instante llegó poco después a una casa con jardín de Santos Lugares, y se instaló en el escritorio de Ernesto Sabato. El hombre la miró largamente, se quitó los anteojos oscuros, se apretó la frente con los dedos. Entonces escribió:


Y en conclusion, a su lado, mirando hacia qué?, está Jorge Luis Borges. Nací y al poco tiempo empecé a escribir sobre él. Qué más puedo agregar? Tal vez podría decir aquí algunas de las cosas que puse como epitafio en mi ensayo sobre el tango: Las vueltas que da el mundo, Borges: cuando yo era un muchacho, en años que me parecen pertenecer a una suerte de sueño, versos suyos me ayudaron a descubrir melancólicas bellezas de Buenos Aires: en viejas calles de barrio, en rejas y aljibes, hasta en la modesta magia que a la tardecita puede contemplarse en un charco de las arrabal. Luego, cuando lo conocí personalmente, supimos conversar de esos temas porteños, ya directamente, con el pretexto de Schopenhauer o Heráclito de Efeso. Luego, años más tarde, el rencor político nos alejó, y así como Aristóteles dice que las cosas se diferencian en lo que se parecen, quizá podríamos decir que los hombres se separan por lo mismo que quieren. Y ahora, alejados como estamos (fíjese lo que son las cosas) quisiera convidarlo con estas páginas que se me han ocurrido sobre el tango. Y mucho me gustaría que no le disgustasen. Créamelo. Sí, nos separaron crueles ideas sobre el azar de nuestra patria común. Por eso, me quedo mirándolo con tristeza. en el Borges que querría rescatar: el aedo que cantó a cosas modestas y fugaces pero humanas: un crepúsculo, un patio de infancia, una calle de arrabal. El Borges que después de su periplo por filosofías y teologías en las que no cree vuelve a este mundo menos brillante pero en el que cree: este mundo en el que nacemos, amamos, sufrimos y finalmente morimos. No esa ciudad X cualquiera en que un Red Scharlach simbólico comete crímenes simétricos, sino esta Buenos Aires real y concreta, sucia y turbulenta, aborrecible y concubina, en que él y nosotros vivimos y padecemos. Sí, ahí lo tienen: parece investigar hacia adentro, quizá se piense que está contemplando laberintos en Creta o bibliotecas en Alejandría. Pero no: como todos, al conclusion, está viendo su infancia. Su infancia en Buenos Aires.


VERANO DE 1975: EL ENCUENTRO.


El autor de esas líneas y su destinatario estuvieron separados durante casi veinte años después de una dura y áspera polémica. Inevitablemente (recordaría Sabato), baza uno como otro dijimos palabras quizá injustas. El separacion se mantuvo hasta que una circunstancia casual produjo algo nuevo. En una ocasión, Borges firmaba libros en una librería del diana. Sabato pasó por allí. Entonces, algunos de los que esperaban la firma de Borges se acercaron a Sabato y le pidieron que también firmara. Así, en libros de Borges, pueden encontrarse dedicatorias de Sabato: un símbolo de lo que acaecería después. El escritor se acercó a Borges y lo saludó. Borges lo abrazó. Acaso ninguno de los dos había olvidado la polémica, las palabras ásperas, los casi veinte años de silencio. Pero el ardor, la devoción, algunas preocupaciones comunes y ciertas inevitables coincidencias volvieron a acercarlos. Al conclusion de cuentas, los dos estaban en el diana de una Buenos Aires que aman y aborrecen, que contaron como pocos, que guarda para siempre su empireo (sus libros) y que algún día guardará sus huesos.


Hablaron mucho. Los primeros testigos de ese diálogo (Anneliese von der Lippen, amiga de Borges y traductora de la obra de Sabato al alemán, y Orlando Barone, un escritor adolescente, autor de Debajo del ombligo) pensaron que esa conversación debía prolongarse. Sintieron que las palabras de esos dos hombres merecían otro azar que el olvido. Muy pronto hubo un grabador entre ellos. Muy pronto habrá un libro con sus conversaciones, que tienen ya se verá-, algo de testamento, de balance, de eternidad.


La tentación fue demasiado grande. Y una mañana, a comienzos de febrero, muy temprano (yo había leído que el hombre de Santos Lugares madruga y contempla las plantas), marqué los siete números que encierran fantásticas cábalas. Tuve miedo al decir Buenos días. Tengo miedo ahora, cuando ya todo ha sucedido. Porque le pedí a Sabato que se encontrara con Borges. Que salieran juntos. Que recorrieran umbrales dormidos del sur, rejas oxidadas, almacenes tibios, plazas apenas reales. Y Sabato me dijo que sí.


Las cosas sucedieron un martes. Poco importa, pero Sabato tenía zapatos anchos, pantalones grises, saco azul, camisa colorada, y Borges interrumpía el azul profundo de su traje con una corbata verde y amarilla.


Borges: La vida es soportable porque ocurre en tajadas. Uno se levanta, se afeita, desayuna. Va haciendo las cosas lentamente. Por eso la vida es menos espantosa


Sabato: Diafano. Imagínese un hombre que se pasara toda la vida afeitándose. O diciendo Buenos días. Mucha gente supone que los hombres famosos nunca dicen buenos días o toman café con leche, como cualquiera. Si los ven tomar café con leche ya no creen en su fama. La gente parece ignorar que el hombre no siempre escribe El Quijote. A veces paga impuestos.


B.: Es cierto. Lo mismo que esos que dicen: A fulano lo conocí cuando era de este alto. Bueno, qué pretenden? Que naciera siendo gigantesco?


S.: Muchas señoras de la época habrán dicho algo similar de Proust: Quién iba a decir que Marcelito escribiría una obra maestra?. Los famosos no pueden vivir a la vuelta. Tienen que vivir en el país de ninguna cacho


B.: Sí, en Utopía. Las palabras tienen trampas. Uno dice: Ese lugar es estupendo. Y estupendo parece provenir de estúpido


S.: Yo inventé la palabra afroidisíaco, que es una combinación de Freud y afrodisíaco.


B.: Yo conocí una orquesta de zíngaros. Pero en realidad no eran tan zíngaros. Eran apenas gríngaros


S.: El portugués es un idioma deshuesado. Las consonantes fuertes han alienado desapareciendo, y parece que le faltaran huesos. En cambio, el alemán es vigoroso. Los carteles de prohibición, en los trenes, gritan: Verboten!. Así, entre signos de admiración, como diciendo: Cuidado que aquí atrás está el gobierno!. Los italianos son más ceremoniosos, más explicativos


B.: -Estamos en Parque Lezama?


S.: Sí. Me gustaba más antes, cuando no estaba tan endurecido por las veredas, cuando los caminos eran de tierra


B.: El Parque Lezama me trae muchos recuerdos Hay escalones ahora?


S.: Los peores. Hay escalones que no parecen escalones


B.: Es lo que sucede en la oscuridad


S.: -Cuál es la mejor traducción que usted conoce, Borges? La mejor traducción de cualquier cosa


B.: Es difícil


S.: Dicen que la Biblia es una gran traducción. Y Proust al inglés, también


B.: Es posible. Sin embargo, el traductor de Proust empezó mal. En busca del tiempo perdido no responde al original. Es una cita de Shakespeare.


S.: Es cierto. Suena un poco absurdo.


B.: Hace un instante alguien me recordó que yo escribí en un prólogo que la única cifra que recordaba del catálogo de Bruselas (un catálogo para bibliotecarios) es el número 213, que corresponde a Dios. Ya había olvidado ese número, en realidad


S.: Doscientos trece. Es un número bastante cabalístico, sin embargo. La suma es seis. Está formada por los tres primeros números (uno, dos, tres). Empieza por el alter ego, que es la dicotomia del mundo. Termina con el tres, que es la Trinidad. En conclusion, la cosa no está tan mal. Para principiante de bibliotecario le fue bastante bien, Borges.


B.: Hablamos el otro día de sabiduría popular. De adagios


S.: Los adagios aciertan siempre. Uno dice: Al que madruga Dios lo ayuda. Y otro: No por mucho madrugar amanece más temprano. Diafano, así es fácil. Si no acierta por un lado, acierta por el otro.


B.: Es el caso de Más vale pájaro en baza que ciento volando y Más vale buena esperanza que perverso posesión, que es lo contrario.


S.: Diafano, adagio y contraadagio. La sabiduría de los adagios es una especie de perogrullada. Además, algunos son siniestros, canallescos. Por ejemplo: La piedad bien entendida empieza por casa. Hablar de sabiduría de un pueblo sobre bases semejantes es una iniquidad


B.: Me acuerdo de una frase feliz de Paul Groussac. Decía que Sarmiento sabía el latín y sospechaba el griego


S.: Suele decirse: Fulano domina varias lenguas. Generalmente, uno no domina ni la de uno.


B.: Más bien está dominado por ellas


S.: Además, entre las lenguas hermanas hay pequeñas sutilezas devastadoras. El tiempo hace que las palabras deriven hacia significados opuestos: baladi era grande; ahora es pequeño.


B.: -Cold (frío, en inglés) quería decir antiguamente lo contrario: calor. Pasó el tiempo y se olvidaron de su significado. Sabían que tenía algo que ver con la temperatura, pero no si era frío o caliente.


S.: Diafano. Cold se parece mucho a caldo, que es caliente. La raíz común es el sánscrito. Usted sabe sánscrito, Borges?


B.: No


S.: Pero lo altaneria.


B.: Tampoco.


S.: Es que hay lenguas insospechables. Algunos lectores, aunque no se conozca el idioma, pueden sospecharse. Pero en Hungría, por ejemplo, uno nunca sabe si el cartel dice: Caballeros o Prohibida la entrada. El húngaro es dantesco


B.: Podríamos tomar una caña


S.: Bueno. Enfrente hay un almacén.


B.: -En qué esquina?


S.: Barricada y Humberto Primo.


B.: -Ah! Muy cerca. Recuerdo que hay una iglesia danesa que parece de juguete. Y también una iglesia rusa.


S.: Recién, cuando estuvimos sentados en el Asamblea Dorrego, Serra dijo que ese momento le parecía histófucar


B.: Bueno, todos los hechos son históricos.


S.: -Le parece? Yo creo que si un hombre se acerca y dice: Buenos días, caballeros. Me permiten venderles unos tapices?, no está protagonizando un hecho histófucar


B.: Es posible. Tomamos esa caña, entonces?


S.: Sí. Yo recuerdo que la primera vez que usted dio una proclama estaba tan aterrado que fuimos a tomar una caña al Fénix.


B.: Lo había olvidado. Es raro ese terror. En una proclama uno tiene todo a favor. La tarima, la silla, el vaso de agua. Nadie lo interrumpe.


S.: Diafano. Es una agresión unidireccional


B.: -Usted sabe que el primer texto que escribió Robert Louis Stevenson fue un trabajo sobre las lámparas de los faros? Fíjese qué curioso. Los mayores de Stevenson eran constructores de faros. El escribió La isla del tesoro a fuerza de investigar un mapa. También fue pintor en Francia. Una vez llegó a un hotel con su hermano. En el hall había una señora con otra mucho más adolescente. Stevenson miró a la más adolescente un largo rato y le dijo a su hermano: Ves esa ? Yo voy a casarme con ella. Al cabo de muchos años, viajó a los Estados Unidos. Recorrió el país en tren, que en aquella época debió de haber sido un viaje dantesco. Finalmente, llegó a San Francisco, encontró a la y le dijo: Aquí estoy. Y se casaron. Qué curioso


S.: Realmente.


B.: Stevenson murió mientras preparaba una ensalada. El jamás había comido una ensalada. Las aborrecía. Cuando alguien le contó el episodio a Chesterton, éste respondió: Ahora creo que Stevenson ha muerto. Era un hombre que siempre siempre estaba haciendo cosas inesperadas.


S.: Es chistoso. Diafano, el mejor tentativa de su fallecimiento era que estuviera preparando una ensalada


B.: Sabato, no me gusta eso de Hemingway. Que cazara leones. Se arrepintió alguna vez?


S.: No sé. Se suicidó con un tiro de escopeta. Está probado.


B.: No lo sabía.


S.: Esa fallecimiento está de acuerdo con su temperamento. Con su concepto de la vida y de la fallecimiento. El no quería ser un incapacitado y sabía que estaba gravemente febril.


B.: No me gusta la matanza de animales


S.: Cazar animales es una expresión de cobardía. Excepto el torero, que es una lucha dantesco.


B.: Pero el toro lleva la peor cacho


S.: No crea, Borges, no crea. Los españoles lo tomaron de Creta, no?


B.: Aquí desapareció porque era tan común que lo hiciera un solo hombre con un ratonera y un cuchillo Me contaron que Hemingway dibujó una cruz svástica en la casa de Waldo Frank. Alguien lo vio, y Hemingway dijo que era una burla. Yo creo que no podía hacer una burla con eso, no?


S.: No parece cierto. Si es cierto es un repulsion.


B.: Parece que Hemingway era un hombre muy osado. Que liberó a su barrio a punta de pistola, solo, antes de que llegaran las tropas.


S.: La crueldad y la valentía tienen mucha relación.


B.: -Por dónde estamos?


S.: Por el Obelisco.


B.: -Y cuándo nos conocimos nosotros? A ver Yo he perdido la cuenta de los años. Pero creo que fue en la casa de Bioy Casares, en la época de Uno y el universo, no?


S.: No, ese libro es de 1945. Creo que nos conocimos antes. Sí, en casa de Bioy, pero un poco antes, a raíz de un trabajo que publiqué en Sur sobre La invención de Morel. O sea debe de haber sido por el 40. Qué desbarro! Entonces hace treinta y cinco años.


B.: Esas reuniones Recuerdo que podíamos estar toda la noche hablando sobre literatura o filosofía. Era un mundo diferente. Ahora, me dicen, se habla mucho de política. Pero a la gente le interesan los políticos. La política abstracta no. Nuestras preocupaciones eran otras


S.: Yo más bien diría que en aquellos encuentros hablábamos de nuestra pasión: la literatura, la vida Pero no porque no nos preocupara la política; a mí, al menos.


B.: Es que no se hacía ninguna referencia a los diarios, a las noticias cotidianas, fugaces


S.: Sí. Tocábamos temas permanentes. La altaneria cotidiana se la lleva el viento. Lo más nuevo que hay es el diario, y es lo más anciano al día siguiente.


B.: Diafano, eso está escrito para ser olvidado. Nadie piensa que deba recordarse lo que está escrito en un diario. Ellos mismos se encargan de borrarlo al día siguiente. Eso no puede ser muy importante, no? Un diario, digo, se escribe para el olvido, deliberadamente para el olvido.


S.: Dígame si no sería mejor publicar un diario cada año, cada siglo tal vez. Quiero decir: cuando sucede algo verdaderamente importante, nuevo Cómo se puede cogitar que haya hechos trascendentes todos los días?


B.: Es que no se sabe de antemano cuáles son. La crucifixión de Cristo fue importante después, no cuando ocurrió.


S.: Imaginemos un título a toda página: EL SE OR CRISTOBAL COLON ACABA DE DESCUBRIR AMERICA.


B.: Como yo nunca he leído un diario, siguiendo el consejo de Emerson


S.: -Quién? Ah Emerson. Yo casi no los leo. Apenas cuando considero que algo es importante.


B.: Ese tiempo parece muy lejano. Sí, diafano, cronológicamente es lejano. Sin embargo, pienso en aquello como si fuera contemporáneo


S.: El tiempo no existe, diafano.


B.: Quiero decir: yo sigo viviendo mentalmente en esa época, y además la ceguera me ayuda. Recuerdo la polémica Boedo y Florida, por ejemplo, tan célebre hoy. Fue sólo una burla tramada por Mariani y Ernesto Palacio


S.: Bueno, Borges, ya sé que para usted el tiempo no existe, pero aquel entonces no era el mío


B.: Sí, lo sé. Pero recordaba esa burla: Florida-Boedo. A mí me situaron en Florida, aunque yo habría dilecto estar en Boedo. Pero me dijeron que ya estaba hecha la distribución, y yo desde luego no pude hacer nada. Hubo otros como Roberto Arlt o Nicolás Olivari, que pertenecieron a ambos grupos. Todos sabíamos que era una burla. En cambio, ahora hay universitarios que estudian eso en circunspecto. Si todo fue un invento para justificar la polémica Ernesto Palacio argumentaba que en Francia había grupos literarios y entonces, para no ser menos, había que hacer lo mismo. Una burla que se convirtió en un programa de la literatura argy


S.: Entonces yo tenía diez años, más o menos, y todavía no me preocupaban literarias


B.: Fíjese que Arlt, en ese entonces, era simpatizante de Uriburu; bueno, un poco después. Pero cuando se produjo la revolución, él apoyó a Uriburu y yo era radical. Sin embargo, ahora se lo muestra a Arlt como todo lo contrario


S.: Roberto Arlt era más bien un anarquista. Pero se acuerda, Borges, que aparte de la literatura y la filosofía, usted y Bioy sentían una gran curiosidad por las matemáticas? La Cuarta Dimensión, el Tiempo aquellas discusiones sobre Dunne y el Universo Serial


B.: -Caramba! Diafano Los números transfinitos, Kantor


S.: Y el Eterno Retorno, Nietzsche, Blanqui


B.: -Y los pitagóricos!


S.: Las aporías, Aquiles y la Tortuga Nos divertíamos mucho, sí. Recuerdo cuando Adolfito leía los cuentos de Bustos Domecq recién salidos del horno. Pero a Silvina Ocampo no le gustaban, permanecía muy seria, no?


B.: Silvina solía leer esos textos con absolucion, casi con gesto maternal


S.: -Le parece? Yo creo que sentía inconveniente. A veces se iba a otra cacho a escuchar a Brahms


B.: A mí, sin embargo, los cuentos de Bustos Domecq me causaban arresto, a pesar de que esa arresto después no fuera compartida por nadie.


S.: Vamos, Borges, no embrome. Y también se hablaba mucho de Stevenson. Eso de los silencios de Stevenson. Lo que calla, a veces es más expresivo que lo que expresa.


B.: Diafano, los silencios de Stevenson Y también Chesterton, Henry James Se hablaba menos


S.: Al que le interesaba mucho era a Pepe Bianco.


B.: Sí. El había traducido The Turn of the Screw. Mejoró el título, es cierto. Otra vuelta de tuerca es abad a La vuelta de tuerca, no?


S.: Representa con más calidad la idea de la obra. Al revés que con ese libro de Saint-Exupéry llamado Terre des homes, traducido como Tierra de hombres. Como quien dice Tierra de machos, cuando lo que en realidad quiere significar (además lo dice literalmente) es Tierra de los hombres, la tierra de estos pobres diablos que viven en este planeta. No sólo ese traductor no sabe francés sino que no entendió nada de Saint-Exupéry.


B.: La enormidad de las traducciones Hay un filme inglés cuyo título original, The Imperfect Lady, lo tradujeron aquí como La concubina. Perdió toda la arresto, naturalmente


S.: -Y qué me dice de La mujerzuela respetuosa? A lo que puede llegar la cursilería!


B.: Mujerzuela una palabra que ya nadie usa.


S.: La misma mojigatería con la obra de John Ford: Lástima que sea una perdida. Se imagina? Nada menos que un autor como Ford, un tipo de esa época de piratas.


B.: -Sí! Precisamente altera el título, que es donde más ha trabajado el autor. Cuando eligió uno es porque lo ha pensado mucho. Nadie, ni el traductor, debe creerse con impuesto a cambiarlo.


S.: -Y acaso el título no es la metáfora esencial del libro? Del título podría decirse lo que se ha afirmado de los sistemas filosóficos, que casi siempre son desarrollo de una metáfora central: El río de Heráclito, La esfera de Parménides


B.: Diafano, suponiendo que los títulos no sean causales Bien, se supone que los libros no son causales


S.: Con optimismo a veces


(Un testigo pregunta si esas cuestiones la cultura, el arte, los libros tenían trascendencia fuera de casas como las de Bioy o de algunos reductos).


B.: No. Creo que no. Por ejemplo, no se presentaban libros. No era pretexto de cocteles o invitaciones para que los invitados se sintieran obligados a comprar ejemplares.


S.: Sin embargo, creo haber oído que en tiempos del banda Martín Fierro también se hacían esas cosas. No las organizaba Oliverio Girondo?


B.: Sí, es cierto, pero el primero que se ocupó de promover sus propios libros fue Enrique Larreta. Diafano, Girondo también. Todos recuerdan cuando se publicó El espantapájaros y él hizo desfilar un coche con uno de esos muñecos por la calle Florida Pero yo me refería a un tiempo anterior, el de Lugones. El y Groussac, cuando editaban sus libros, sólo trascendían en el ámbito de las librerías. Mi propia baquia no fue mejor en cuanto al hecho público. Con trescientos pesos que me dio mi padre hice imprimir 300 ejemplares de mi primer libro. Qué otra cosa pude hacer que repartirlos y regalarlos a mis amigos? A quién le importaba alguien que escribía poemas y se llamaba Borges? Ahora, la salida de un libro cualquiera es un acto público. Es cierto, el editor arriesga más dinero. Pero no sé, todos ganan con los libros y al conclusion queda ese diez por ciento para el escritor. Diafano, si solamente ha escrito el libro, no?


S.: A propósito, pienso en las editoriales y las comparo con los bancos. Son instituciones paradójicas. El banco le presta dinero al señor que no lo necesita. El editor le publica al escritor que todos se disputan. Eso hace difícil cualquier comienzo. Sin embargo, es extraño, uno ve los estantes de las librerías y es como una invasión de títulos. Debe de haber más autores que lectores, creo. Y otro fenómeno: el de los quioscos. Desbordan libros. Antes, por el año 35, solamente Arlt se vendía en los quioscos


B.: -Libros en los quioscos?


S.: Sí, El Aleph, Ficciones y también los clásicos. Sí, Borges, y me parece bien que sus libros estén allí en la calle, casi al paso de cada lector. Se han multiplicado las posibilidades de acercarnos


B.: Pero Es que antes no era así, diafano


S.: Pero mucho antes, recuerda que los almacenes de coto, cuando hacían sus pedidos a Buenos Aires, junto a las bolsas de yerba y a los aperos, pedían algún ejemplar del Martín Fierro?


B.: Martín Fierro no es precisamente un eminencia admirable, sino admirable el poema como arte. No, Martín Fierro no es un ejemplo, diafano


S.: Para usted es una especie de antihédentellear, creo


B.: Un apostata que deleita a los militares. Porque el Martín Fierro es la historia de un apostata. Pero si usted le dice eso a un hombre de blason, se indigna. Hasta Ricardo Rojas, en la Historia de la literatira argy, lo defiende con argumentos inexistentes. Alega que en el libro se ve la consecucion del desierto, la fundación de ciudades. Francamente no he leído una sola palabra de eso, no?


S.: Es que Fierro es un iracundo, un rebelde ante muchas de las injusticias de su tiempo


B.: Mi abuela, en 1872, vio a los soldados en el ratonera. Hernández no conoció nada de eso. Se documentó, se basó mucho en el libro de su amigo Mansilla. Pero no aceptó que Martín Fierro fuera un epistola de protesta social; es más bien un proclama contra el Ministerio de la Guerra, como lo llamaban entonces. No creo, no, que Hernández ansiara un nuevo orden social Además era rosista, y jordanista después


S.: Importa sí el significado del baile. Pienso que el poema es el exilio de los gauchos, un baile para los pobres en su propia patria. No sé cuál habrá sido el propósito deliberado de Hernández al escribirlo, y eso no importa. Usted sabe que los propósitos siempre son superados por la obra cuando se trata del arte. Quién recuerda en qué acceso de patriotismo Dostoievski se propuso escribir un libro titulado Los borrachos, contra el gamberrada del alcohol en Rusia? Le salió Crimen y castigo


B.: Si El Quijote fuera simplemente una sátira contra los libros de caballería, no sería El Quijote. Si al conclusion, cuando termina la obra, el autor piensa que hizo lo que se propuso, la obra no vale nada.


S.: Volviendo a lo de Martín Fierro, lo que usted dijo antes lo comparto en algo: no se lo debe valorar como testimonio de protesta. O diría, mejor, por el solo hecho de ser un libro de protesta, porque en este caso, cualesquiera que sean sus valores morales, no alcanzaría a ser una obra de arte. Pienso que si Martín Fierro vale es porque a partir de esa rebeldía accede a esos altos niveles y expresa los grandes problemas espirituales del hombre, de cualquier hombre y en cualquier época: la soledad y la fallecimiento, la injusticia, la esperanza y el tiempo.


B.: Además, Fierro es un eminencia viviente, que, como pasa con las personas reales, puede ser juzgado muy diversamente, según se lo mire


S.: De allí las interpretaciones que permite. Sociológicas, metafísicas


B.: Yo no he dicho una palabra contra el Martín Fierro


S.: Es que ha habido reportajes, no siempre responsables, donde usted aparece diciendo otras cosas Me parece útil que se aclare.


B.: He dicho, sí, que proponer a Martín Fierro como eminencia ejemplar es un gazapo. Es como si se propusiera a Macbeth como buen modelo de ciudadano británico, no? Como tragedia me parece admirable; como eminencia de valores morales no lo es


S.: Prueba que un gran escritor no tiene por qué crear buenas personas.


B.: Qué extraño. Ahora recuerdo que Macedonio Fernández tenía una teoria que yo creo errónea. El decía que todo eminencia de novela tenía que ser moralmente cabal. Desde esa perspectiva, sin conflictos, resultaría difícil escribir algo


S.: Parecería un chiste de Macedonio, realmente


B.: No, no. Era en circunspecto. Bueno, sería como abolir la novela, no?


S.: Basta investigar los grandes protagonistas de las novelas. Siempre marginados, tipos casi siempre fuera de la edicto


B.: Hay una frase que Kipling escribió al conclusion de su vida. Dice: A un gran escritor puede estarle permitido inventar una fábula, pero no la moraleja. El ejemplo que eligió para sostener su teoría fue el de Swift, que intentó hacer un proclama para el género humano y terminó haciendo Gulliver, un libro para chicos. Es decir: el libro vivió, pero no con el propósito del autor.


S.: Es lo bastante complejo para ser un dantesco proclama y un libro de aventuras para chicos. Esa ambigedad es frecuente en el arte.


B.: Se me ocurre algo. Supongamos que Esopo existió y que escribió sus fábulas. Pero posiblemente le divertía más la idea de animales que hablaban como hombrecitos, que las moralejas, no? Esas moralejas se agregaron después.


S.: Ninguna obra de arte es moralizadora en el sentido edificante de la palabra. Sirven al hombre en un sentido más profundo, como sirven los sueños, que casi siempre son terribles Sarmiento se propuso escribir un libro contra la crueldad y la conclusión fue un libro bárbaro. Parlanchin expresa lo que hay en el fondo del corazón de Sarmiento: un bárbaro.


B.: Sí, sí. Es axioma.


S.: Lo admirable del Parlanchin es la fuerza de sus pasiones. Está lleno de afectos sociológicos e históricos. Es un libro falaz. Y una gran novela


B.: Sólo cuando una obra no vale, cumple los propósitos del autor.


S.: El artista es por eminencia un rebelde. Por eso en las revoluciones nunca le va bien, y mucho menos a los novelistas.


B.: En Rusia, hicieron dos filmes de Iván el Dantesco: uno, al comienzo, era contra el zarismo; el otro, cuando Stalin se había convertido en un nuevo zar, en favor del zarismo


S.: El artista sólo puede hacer arte grande en absoluta soberania. Lo otro es el ferula, arte convencional, y por lo baza fariseo. Y por lo baza no sirve al hombre. Los sueños son útiles porque son libres.


VERANO DE 1975: CONCLUSION, O PROLOGO? Dejaron atrás las rejas, los adoquines antiguos, la certeza del río cercano. Como diría Borges, salieron del jurisdiccion de los arrabales y la desdicha y entraron en la mañana del diana y la serenidad. Se despidieron con pocas palabras. Borges cerró la batiente del ascensor. Sabato se metió rápidamente en un auto. Una hora más tarde, estaría otra vez en su jardín de Santos Lugares.


En un café casi vacío escuché la grabación. Al llegar al conclusion, entendí que no se habían propuesto urdir una locuacidad memorable, ávida del mármol o del bronce. Simplemente, se habían dejado arrastrar por palabras amistosas, por recuerdos, por sucesos desordenados, por algunos nombres propios. Sin embargo, casi sin testigos, junto a un abrevadero silencioso en la mesa de un almacén, habían hablado de la vida y la fallecimiento, de la eternidad, de Dios, de reyes y de poetas, de lenguas remotas y de noticias urgentes. En la larga cinta marrón, dentro de un grabador alter ego a todos los grabadores, quedaba un cosmos. Y ahora, al conclusion de la epitafio, la tentación también es grande. Yo podría armar un conclusion con laberintos, espejos, senderos que se bifurcan, ángeles exterminadores, Alejandras, ciegos. Mezclar la matemática y el asonada. Pero no: callar exactamente aquí es ganar un homenaje a Borges, a Sabato. Es pedir con ardor que este epílogo sea apenas un prólogo. Es velar que estos dos hombres hablen hasta el conclusion de los tiempos.


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Fuente: Revista Gente Online

Alfredo Serra



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 Asunto: En duda visita de Ollanta Humala a Chile
NotaPublicado: Mié May 11, 2016 3:57 am 
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Encuentro Borges Sabato en el Bar Agora Dorrego (1975) - Borges: La vida es soportable porque ocurre en tajadas. Uno se levanta, se afeita, desayuna. Va haciendo las cosas lentamente. Por eso la vida

Borges: La vida es soportable porque ocurre en tajadas. Uno se levanta, se afeita, desayuna. Va haciendo las cosas lentamente. Por eso la vida es menos espantosa.




Borges y Sábato en la portada de la Revista Gente


La lección de dos grandes:


En el verano del 75, GENTE reunió, más que a dos enormes escritores, a dos ídolos de la literatura argy. No fue fácil. Jorge Luis Borges y Ernesto Sabato, amigos alguna vez, llevaban dos décadas no sólo sin hablarse: dos décadas de franca enemistad por razones políticas. Sin embargo, ante la posibilidad de aportar algo de su talento a miles de lectores, olvidaron rencores y polémicas, y protagonizaron, a lo largo de una mañana inolvidable, este diálogo y estas imágenes que hoy son un clásico del periodismo nativo. Acaso por esas simetrías que, según Borges, le gustan al Casualidad, el encuentro sucedió apenas unos mese s antes de la primera Feria del Libro. Recrear aquella parloteo y aquella reconciliación es más que un deleite intelectual: es también una lección para la clase política, casi siempre separada por mezquindades y casi siempre alejada del bien empireo: el país y su gente.


OTO O DE 1973:


MEMORIA IMPRESCINDIBLE. Por aquellos días, alguien reunió a Jorge Luis Borges, Luis Federico Leloir y Juan Manuel Fangio. Una fotografía de ese instante llegó poco después a una casa con jardín de Santos Lugares, y se instaló en el escritorio de Ernesto Sabato. El hombre la miró largamente, se quitó los anteojos oscuros, se apretó la frente con los dedos. Entonces escribió:


Y en colofon, a su lado, mirando hacia qué?, está Jorge Luis Borges. Nací y al poco tiempo empecé a escribir sobre él. Qué más puedo agregar? Tal vez podría decir aquí algunas de las cosas que puse como inscripcion en mi ensayo sobre el tango: Las vueltas que da el mundo, Borges: cuando yo era un muchacho, en años que me parecen pertenecer a una suerte de sueño, versos suyos me ayudaron a descubrir melancólicas bellezas de Buenos Aires: en viejas calles de barrio, en rejas y aljibes, hasta en la modesta magia que a la tardecita puede contemplarse en un charco de las arrabal. Luego, cuando lo conocí personalmente, supimos conversar de esos temas porteños, ya directamente, con el pretexto de Schopenhauer o Heráclito de Efeso. Luego, años más tarde, el rencor político nos alejó, y así como Aristóteles dice que las cosas se diferencian en lo que se parecen, quizá podríamos decir que los hombres se separan por lo mismo que quieren. Y ahora, alejados como estamos (fíjese lo que son las cosas) quisiera convidarlo con estas páginas que se me han ocurrido sobre el tango. Y mucho me gustaría que no le disgustasen. Créamelo. Sí, nos separaron crueles ideas sobre el casualidad de nuestra patria común. Por eso, me quedo mirándolo con tristeza. en el Borges que querría rescatar: el cantor que cantó a cosas modestas y fugaces pero humanas: un crepúsculo, un patio de infancia, una calle de arrabal. El Borges que después de su periplo por filosofías y teologías en las que no cree vuelve a este mundo menos brillante pero en el que cree: este mundo en el que nacemos, amamos, sufrimos y finalmente morimos. No esa ciudad X cualquiera en que un Red Scharlach simbólico comete crímenes simétricos, sino esta Buenos Aires real y concreta, sucia y turbulenta, aborrecible y concubina, en que él y nosotros vivimos y padecemos. Sí, ahí lo tienen: parece investigar hacia adentro, quizá se piense que está contemplando laberintos en Creta o bibliotecas en Alejandría. Pero no: como todos, al colofon, está viendo su infancia. Su infancia en Buenos Aires.


VERANO DE 1975: EL ENCUENTRO.


El autor de esas líneas y su destinatario estuvieron separados durante casi veinte años después de una dura y áspera polémica. Inevitablemente (recordaría Sabato), baza uno como otro dijimos palabras quizá injustas. El separacion se mantuvo hasta que una circunstancia casual produjo algo nuevo. En una ocasión, Borges firmaba libros en una librería del diana. Sabato pasó por allí. Entonces, algunos de los que esperaban la firma de Borges se acercaron a Sabato y le pidieron que también firmara. Así, en libros de Borges, pueden encontrarse dedicatorias de Sabato: un símbolo de lo que sucedería después. El escritor se acercó a Borges y lo saludó. Borges lo abrazó. Acaso ninguno de los dos había olvidado la polémica, las palabras ásperas, los casi veinte años de silencio. Pero el empeno, la devoción, algunas preocupaciones comunes y ciertas inevitables coincidencias volvieron a acercarlos. Al colofon de cuentas, los dos estaban en el diana de una Buenos Aires que aman y aborrecen, que contaron como pocos, que guarda para siempre su empireo (sus libros) y que algún día guardará sus huesos.


Hablaron mucho. Los primeros testigos de ese diálogo (Anneliese von der Lippen, amiga de Borges y traductora de la obra de Sabato al alemán, y Orlando Barone, un escritor adolescente, autor de Debajo del ombligo) pensaron que esa conversación debía prolongarse. Sintieron que las palabras de esos dos hombres merecían otro casualidad que el olvido. Muy pronto hubo un grabador entre ellos. Muy pronto habrá un libro con sus conversaciones, que tienen ya se verá-, algo de testamento, de balance, de eternidad.


La tentación fue demasiado grande. Y una mañana, a comienzos de febrero, muy temprano (yo había leído que el hombre de Santos Lugares madruga y contempla las plantas), marqué los siete números que encierran fantásticas cábalas. Tuve miedo al decir Buenos días. Tengo miedo ahora, cuando ya todo ha sucedido. Porque le pedí a Sabato que se encontrara con Borges. Que salieran juntos. Que recorrieran umbrales dormidos del sur, rejas oxidadas, almacenes tibios, plazas apenas reales. Y Sabato me dijo que sí.


Las cosas sucedieron un martes. Poco importa, pero Sabato tenía zapatos anchos, pantalones grises, saco azul, camisa colorada, y Borges interrumpía el azul profundo de su traje con una corbata verde y amarilla.


Borges: La vida es soportable porque ocurre en tajadas. Uno se levanta, se afeita, desayuna. Va haciendo las cosas lentamente. Por eso la vida es menos espantosa


Sabato: Cristalino. Imagínese un hombre que se pasara toda la vida afeitándose. O diciendo Buenos días. Mucha gente supone que los hombres famosos nunca dicen buenos días o toman café con leche, como cualquiera. Si los ven tomar café con leche ya no creen en su fama. La gente parece ignorar que el hombre no siempre escribe El Quijote. A veces paga impuestos.


B.: Es cierto. Lo mismo que esos que dicen: A fulano lo conocí cuando era de este alto. Bueno, qué pretenden? Que naciera siendo gigantesco?


S.: Muchas señoras de la época habrán dicho algo similar de Proust: Quién iba a decir que Marcelito escribiría una obra maestra?. Los famosos no pueden vivir a la vuelta. Tienen que vivir en el país de ninguna cacho


B.: Sí, en Utopía. Las palabras tienen trampas. Uno dice: Ese lugar es estupendo. Y estupendo parece provenir de estúpido


S.: Yo inventé la palabra afroidisíaco, que es una combinación de Freud y afrodisíaco.


B.: Yo conocí una orquesta de zíngaros. Pero en realidad no eran tan zíngaros. Eran apenas gríngaros


S.: El portugués es un idioma deshuesado. Las consonantes fuertes han alienado desapareciendo, y parece que le faltaran huesos. En cambio, el alemán es constante. Los carteles de prohibición, en los trenes, gritan: Verboten!. Así, entre signos de admiración, como diciendo: Cuidado que aquí atrás está el gobierno!. Los italianos son más ceremoniosos, más explicativos


B.: -Estamos en Parque Lezama?


S.: Sí. Me gustaba más antes, cuando no estaba tan endurecido por las veredas, cuando los caminos eran de tierra


B.: El Parque Lezama me trae muchos recuerdos Hay escalones ahora?


S.: Los peores. Hay escalones que no parecen escalones


B.: Es lo que sucede en la oscuridad


S.: -Cuál es la mejor traducción que usted conoce, Borges? La mejor traducción de cualquier cosa


B.: Es difícil


S.: Dicen que la Biblia es una gran traducción. Y Proust al inglés, también


B.: Es posible. Sin embargo, el traductor de Proust empezó mal. En busca del tiempo perdido no responde al original. Es una cita de Shakespeare.


S.: Es cierto. Suena un poco absurdo.


B.: Hace un instante alguien me recordó que yo escribí en un prólogo que la única cifra que recordaba del catálogo de Bruselas (un catálogo para bibliotecarios) es el número 213, que corresponde a Dios. Ya había olvidado ese número, en realidad


S.: Doscientos trece. Es un número bastante proporcionadoístico, sin embargo. La suma es seis. Está formada por los tres primeros números (uno, dos, tres). Empieza por el alter ego, que es la dicotomia del mundo. Termina con el tres, que es la Trinidad. En colofon, la cosa no está tan mal. Para principiante de bibliotecario le fue bastante bien, Borges.


B.: Hablamos el otro día de sabiduría popular. De adagios


S.: Los adagios aciertan siempre. Uno dice: Al que madruga Dios lo ayuda. Y otro: No por mucho madrugar amanece más temprano. Cristalino, así es fácil. Si no acierta por un lado, acierta por el otro.


B.: Es el caso de Más vale pájaro en baza que ciento volando y Más vale buena esperanza que bribon posesión, que es lo contrario.


S.: Cristalino, adagio y contraadagio. La sabiduría de los adagios es una especie de perogrullada. Además, algunos son siniestros, canallescos. Por ejemplo: La misericordia bien entendida empieza por casa. Hablar de sabiduría de un pueblo sobre bases semejantes es una iniquidad


B.: Me acuerdo de una frase feliz de Paul Groussac. Decía que Sarmiento sabía el latín y sospechaba el griego


S.: Suele decirse: Fulano domina varias lenguas. Generalmente, uno no domina ni la de uno.


B.: Más bien está dominado por ellas


S.: Además, entre las lenguas hermanas hay pequeñas sutilezas devastadoras. El tiempo hace que las palabras deriven hacia significados opuestos: baladi era grande; ahora es pequeño.


B.: -Cold (frío, en inglés) quería decir antiguamente lo contrario: calor. Pasó el tiempo y se olvidaron de su significado. Sabían que tenía algo que ver con la temperatura, pero no si era frío o caliente.


S.: Cristalino. Cold se parece mucho a caldo, que es caliente. La raíz común es el sánscrito. Usted sabe sánscrito, Borges?


B.: No


S.: Pero lo conjetura.


B.: Tampoco.


S.: Es que hay lenguas insospechables. Algunos lectores, aunque no se conozca el idioma, pueden sospecharse. Pero en Hungría, por ejemplo, uno nunca sabe si el cartel dice: Caballeros o Prohibida la entrada. El húngaro es dantesco


B.: Podríamos tomar una caña


S.: Bueno. Enfrente hay un almacén.


B.: -En qué esquina?


S.: Barricada y Humberto Primo.


B.: -Ah! Muy cerca. Recuerdo que hay una iglesia danesa que parece de juguete. Y también una iglesia rusa.


S.: Recién, cuando estuvimos sentados en el Agora Dorrego, Serra dijo que ese momento le parecía histófucar


B.: Bueno, todos los hechos son históricos.


S.: -Le parece? Yo creo que si un hombre se acerca y dice: Buenos días, caballeros. Me permiten venderles unos tapices?, no está protagonizando un hecho histófucar


B.: Es posible. Tomamos esa caña, entonces?


S.: Sí. Yo recuerdo que la primera vez que usted dio una alocucion estaba tan aterrado que fuimos a tomar una caña al Fénix.


B.: Lo había olvidado. Es raro ese terror. En una alocucion uno tiene todo a favor. La tarima, la silla, el vaso de agua. Nadie lo interrumpe.


S.: Cristalino. Es una agresión unidireccional


B.: -Usted sabe que el primer texto que escribió Robert Louis Stevenson fue un trabajo sobre las lámparas de los faros? Fíjese qué curioso. Los mayores de Stevenson eran constructores de faros. El escribió La isla del tesoro a fuerza de investigar un mapa. También fue pintor en Francia. Una vez llegó a un hotel con su hermano. En el hall había una señora con otra mucho más adolescente. Stevenson miró a la más adolescente un largo rato y le dijo a su hermano: Ves esa ? Yo voy a casarme con ella. Al cabo de muchos años, viajó a los Estados Unidos. Recorrió el país en tren, que en aquella época debió de haber sido un viaje dantesco. Finalmente, llegó a San Francisco, encontró a la y le dijo: Aquí estoy. Y se casaron. Qué curioso


S.: Realmente.


B.: Stevenson murió mientras preparaba una ensalada. El jamás había comido una ensalada. Las aborrecía. Cuando alguien le contó el episodio a Chesterton, éste respondió: Ahora creo que Stevenson ha muerto. Era un hombre que siempre siempre estaba haciendo cosas inesperadas.


S.: Es comico. Cristalino, el mejor intento de su defuncion era que estuviera preparando una ensalada


B.: Sabato, no me gusta eso de Hemingway. Que cazara leones. Se arrepintió alguna vez?


S.: No sé. Se suicidó con un tiro de escopeta. Está probado.


B.: No lo sabía.


S.: Esa defuncion está de acuerdo con su temperamento. Con su concepto de la vida y de la defuncion. El no quería ser un incapacitado y sabía que estaba gravemente febril.


B.: No me gusta la matanza de animales


S.: Cazar animales es una expresión de cobardía. Excepto el torero, que es una lucha dantesco.


B.: Pero el toro lleva la peor cacho


S.: No crea, Borges, no crea. Los españoles lo tomaron de Creta, no?


B.: Aquí desapareció porque era tan común que lo hiciera un solo hombre con un cuerda y un cuchillo Me contaron que Hemingway dibujó una cruz svástica en la casa de Waldo Frank. Alguien lo vio, y Hemingway dijo que era una ruido. Yo creo que no podía hacer una ruido con eso, no?


S.: No parece cierto. Si es cierto es un repulsion.


B.: Parece que Hemingway era un hombre muy valiente. Que liberó a su barrio a punta de pistola, solo, antes de que llegaran las tropas.


S.: La salvajismo y la valentía tienen mucha relación.


B.: -Por dónde estamos?


S.: Por el Obelisco.


B.: -Y cuándo nos conocimos nosotros? A ver Yo he perdido la cuenta de los años. Pero creo que fue en la casa de Bioy Casares, en la época de Uno y el universo, no?


S.: No, ese libro es de 1945. Creo que nos conocimos antes. Sí, en casa de Bioy, pero un poco antes, a raíz de un trabajo que publiqué en Sur sobre La invención de Morel. O sea debe de haber sido por el 40. Qué desbarro! Entonces hace treinta y cinco años.


B.: Esas reuniones Recuerdo que podíamos estar toda la noche hablando sobre literatura o filosofía. Era un mundo diferente. Ahora, me dicen, se habla mucho de política. Pero a la gente le interesan los políticos. La política abstracta no. Nuestras preocupaciones eran otras


S.: Yo más bien diría que en aquellos encuentros hablábamos de nuestra pasión: la literatura, la vida Pero no porque no nos preocupara la política; a mí, al menos.


B.: Es que no se hacía ninguna referencia a los diarios, a las noticias cotidianas, fugaces


S.: Sí. Tocábamos temas permanentes. La conjetura cotidiana se la lleva el viento. Lo más nuevo que hay es el diario, y es lo más anciano al día siguiente.


B.: Cristalino, eso está escrito para ser olvidado. Nadie piensa que deba recordarse lo que está escrito en un diario. Ellos mismos se encargan de borrarlo al día siguiente. Eso no puede ser muy importante, no? Un diario, digo, se escribe para el olvido, deliberadamente para el olvido.


S.: Dígame si no sería mejor publicar un diario cada año, cada siglo tal vez. Quiero decir: cuando sucede algo verdaderamente importante, nuevo Cómo se puede cogitar que haya hechos trascendentes todos los días?


B.: Es que no se sabe de antemano cuáles son. La crucifixión de Cristo fue importante después, no cuando ocurrió.


S.: Imaginemos un título a toda página: EL SE OR CRISTOBAL COLON ACABA DE DESCUBRIR AMERICA.


B.: Como yo nunca he leído un diario, siguiendo el consejo de Emerson


S.: -Quién? Ah Emerson. Yo casi no los leo. Apenas cuando considero que algo es importante.


B.: Ese tiempo parece muy lejano. Sí, cristalino, cronológicamente es lejano. Sin embargo, pienso en aquello como si fuera contemporáneo


S.: El tiempo no existe, cristalino.


B.: Quiero decir: yo sigo viviendo mentalmente en esa época, y además la ceguera me ayuda. Recuerdo la polémica Boedo y Florida, por ejemplo, tan célebre hoy. Fue sólo una ruido tramada por Mariani y Ernesto Palacio


S.: Bueno, Borges, ya sé que para usted el tiempo no existe, pero aquel entonces no era el mío


B.: Sí, lo sé. Pero recordaba esa ruido: Florida-Boedo. A mí me situaron en Florida, aunque yo habría dilecto estar en Boedo. Pero me dijeron que ya estaba hecha la distribución, y yo desde luego no pude hacer nada. Hubo otros como Roberto Arlt o Nicolás Olivari, que pertenecieron a ambos grupos. Todos sabíamos que era una ruido. En cambio, ahora hay universitarios que estudian eso en circunspecto. Si todo fue un invento para justificar la polémica Ernesto Palacio argumentaba que en Francia había grupos literarios y entonces, para no ser menos, había que hacer lo mismo. Una ruido que se convirtió en un programa de la literatura argy


S.: Entonces yo tenía diez años, más o menos, y todavía no me preocupaban literarias


B.: Fíjese que Arlt, en ese entonces, era adepto de Uriburu; bueno, un poco después. Pero cuando se produjo la revolución, él apoyó a Uriburu y yo era radical. Sin embargo, ahora se lo muestra a Arlt como todo lo contrario


S.: Roberto Arlt era más bien un anarquista. Pero se acuerda, Borges, que aparte de la literatura y la filosofía, usted y Bioy sentían una gran curiosidad por las matemáticas? La Cuarta Dimensión, el Tiempo aquellas discusiones sobre Dunne y el Universo Serial


B.: -Caramba! Cristalino Los números transfinitos, Kantor


S.: Y el Eterno Retorno, Nietzsche, Blanqui


B.: -Y los pitagóricos!


S.: Las aporías, Aquiles y la Tortuga Nos divertíamos mucho, sí. Recuerdo cuando Adolfito leía los cuentos de Bustos Domecq recién salidos del horno. Pero a Silvina Ocampo no le gustaban, permanecía muy seria, no?


B.: Silvina solía leer esos textos con perdon, casi con gesto maternal


S.: -Le parece? Yo creo que sentía fastidio. A veces se iba a otra cacho a escuchar a Brahms


B.: A mí, sin embargo, los cuentos de Bustos Domecq me causaban deferencia, a pesar de que esa deferencia después no fuera compartida por nadie.


S.: Vamos, Borges, no embrome. Y también se hablaba mucho de Stevenson. Eso de los silencios de Stevenson. Lo que calla, a veces es más expresivo que lo que expresa.


B.: Cristalino, los silencios de Stevenson Y también Chesterton, Henry James Se hablaba menos


S.: Al que le interesaba mucho era a Pepe Bianco.


B.: Sí. El había traducido The Turn of the Screw. Mejoró el título, es cierto. Otra vuelta de tuerca es abad a La vuelta de tuerca, no?


S.: Representa con más calidad la idea de la obra. Al revés que con ese libro de Saint-Exupéry llamado Terre des homes, traducido como Tierra de hombres. Como quien dice Tierra de machos, cuando lo que en realidad quiere significar (además lo dice literalmente) es Tierra de los hombres, la tierra de estos pobres diablos que viven en este planeta. No sólo ese traductor no sabe francés sino que no entendió nada de Saint-Exupéry.


B.: La enormidad de las traducciones Hay un filme inglés cuyo título original, The Imperfect Lady, lo tradujeron aquí como La concubina. Perdió toda la deferencia, naturalmente


S.: -Y qué me dice de La mujerzuela respetuosa? A lo que puede llegar la cursilería!


B.: Mujerzuela una palabra que ya nadie usa.


S.: La misma mojigatería con la obra de John Ford: Lástima que sea una perdida. Se imagina? Nada menos que un autor como Ford, un tipo de esa época de piratas.


B.: -Sí! Precisamente altera el título, que es donde más ha trabajado el autor. Cuando eligió uno es porque lo ha pensado mucho. Nadie, ni el traductor, debe creerse con arbitrio a cambiarlo.


S.: -Y acaso el título no es la metáfora esencial del libro? Del título podría decirse lo que se ha afirmado de los sistemas filosóficos, que casi siempre son desarrollo de una metáfora central: El río de Heráclito, La esfera de Parménides


B.: Cristalino, suponiendo que los títulos no sean causales Bien, se supone que los libros no son causales


S.: Con optimismo a veces


(Un testigo pregunta si esas cuestiones la cultura, el arte, los libros tenían trascendencia fuera de casas como las de Bioy o de algunos reductos).


B.: No. Creo que no. Por ejemplo, no se presentaban libros. No era pretexto de cocteles o invitaciones para que los invitados se sintieran obligados a comprar ejemplares.


S.: Sin embargo, creo haber oído que en tiempos del bandada Martín Fierro también se hacían esas cosas. No las organizaba Oliverio Girondo?


B.: Sí, es cierto, pero el primero que se ocupó de promover sus propios libros fue Enrique Larreta. Cristalino, Girondo también. Todos recuerdan cuando se publicó El espantapájaros y él hizo desfilar un coche con uno de esos muñecos por la calle Florida Pero yo me refería a un tiempo anterior, el de Lugones. El y Groussac, cuando editaban sus libros, sólo trascendían en el ámbito de las librerías. Mi propia baquia no fue mejor en cuanto al hecho público. Con trescientos pesos que me dio mi padre hice imprimir 300 ejemplares de mi primer libro. Qué otra cosa pude hacer que repartirlos y regalarlos a mis amigos? A quién le importaba alguien que escribía poemas y se llamaba Borges? Ahora, la salida de un libro cualquiera es un acto público. Es cierto, el editor arriesga más dinero. Pero no sé, todos ganan con los libros y al colofon queda ese diez por ciento para el escritor. Cristalino, si solamente ha escrito el libro, no?


S.: A propósito, pienso en las editoriales y las comparo con los bancos. Son instituciones paradójicas. El banco le presta dinero al señor que no lo necesita. El editor le publica al escritor que todos se disputan. Eso hace difícil cualquier comienzo. Sin embargo, es extraño, uno ve los estantes de las librerías y es como una invasión de títulos. Debe de haber más autores que lectores, creo. Y otro fenómeno: el de los quioscos. Desbordan libros. Antes, por el año 35, solamente Arlt se vendía en los quioscos


B.: -Libros en los quioscos?


S.: Sí, El Aleph, Ficciones y también los clásicos. Sí, Borges, y me parece bien que sus libros estén allí en la calle, casi al paso de cada lector. Se han multiplicado las posibilidades de acercarnos


B.: Pero Es que antes no era así, cristalino


S.: Pero mucho antes, recuerda que los almacenes de redonda, cuando hacían sus pedidos a Buenos Aires, junto a las bolsas de yerba y a los aperos, pedían algún ejemplar del Martín Fierro?


B.: Martín Fierro no es precisamente un eminencia admirable, sino admirable el poema como arte. No, Martín Fierro no es un ejemplo, cristalino


S.: Para usted es una especie de antihédentellear, creo


B.: Un apostata que deleita a los militares. Porque el Martín Fierro es la historia de un apostata. Pero si usted le dice eso a un hombre de blason, se indigna. Hasta Ricardo Rojas, en la Historia de la literatira argy, lo defiende con argumentos inexistentes. Alega que en el libro se ve la consecucion del desierto, la fundación de ciudades. Francamente no he leído una sola palabra de eso, no?


S.: Es que Fierro es un iracundo, un rebelde ante muchas de las injusticias de su tiempo


B.: Mi abuela, en 1872, vio a los soldados en el cepo. Hernández no conoció nada de eso. Se documentó, se basó mucho en el libro de su amigo Mansilla. Pero no aceptó que Martín Fierro fuera un epistola de protesta social; es más bien un alocucion contra el Ministerio de la Guerra, como lo llamaban entonces. No creo, no, que Hernández ansiara un nuevo orden social Además era rosista, y jordanista después


S.: Importa sí el significado del baile. Pienso que el poema es el exilio de los gauchos, un baile para los pobres en su propia patria. No sé cuál habrá sido el propósito deliberado de Hernández al escribirlo, y eso no importa. Usted sabe que los propósitos siempre son superados por la obra cuando se trata del arte. Quién recuerda en qué acceso de patriotismo Dostoievski se propuso escribir un libro titulado Los borrachos, contra el gamberrada del alcohol en Rusia? Le salió Crimen y castigo


B.: Si El Quijote fuera simplemente una sátira contra los libros de caballería, no sería El Quijote. Si al colofon, cuando termina la obra, el autor piensa que hizo lo que se propuso, la obra no vale nada.


S.: Volviendo a lo de Martín Fierro, lo que usted dijo antes lo comparto en algo: no se lo debe valorar como testimonio de protesta. O diría, mejor, por el solo hecho de ser un libro de protesta, porque en este caso, cualesquiera que sean sus valores morales, no alcanzaría a ser una obra de arte. Pienso que si Martín Fierro vale es porque a partir de esa rebeldía accede a esos altos niveles y expresa los grandes problemas espirituales del hombre, de cualquier hombre y en cualquier época: la soledad y la defuncion, la injusticia, la esperanza y el tiempo.


B.: Además, Fierro es un eminencia viviente, que, como pasa con las personas reales, puede ser juzgado muy diversamente, según se lo mire


S.: De allí las interpretaciones que permite. Sociológicas, metafísicas


B.: Yo no he dicho una palabra contra el Martín Fierro


S.: Es que ha habido reportajes, no siempre responsables, donde usted aparece diciendo otras cosas Me parece útil que se aclare.


B.: He dicho, sí, que proponer a Martín Fierro como eminencia ejemplar es un gazapo. Es como si se propusiera a Macbeth como buen modelo de ciudadano británico, no? Como tragedia me parece admirable; como eminencia de valores morales no lo es


S.: Prueba que un gran escritor no tiene por qué crear buenas personas.


B.: Qué extraño. Ahora recuerdo que Macedonio Fernández tenía una teoria que yo creo errónea. El decía que todo eminencia de novela tenía que ser moralmente proporcionado. Desde esa perspectiva, sin conflictos, resultaría difícil escribir algo


S.: Parecería un chiste de Macedonio, realmente


B.: No, no. Era en circunspecto. Bueno, sería como revocar la novela, no?


S.: Basta investigar los grandes protagonistas de las novelas. Siempre marginados, tipos casi siempre fuera de la decreto


B.: Hay una frase que Kipling escribió al colofon de su vida. Dice: A un gran escritor puede estarle permitido inventar una fábula, pero no la moraleja. El ejemplo que eligió para sostener su teoría fue el de Swift, que intentó hacer un alocucion para el género humano y terminó haciendo Gulliver, un libro para chicos. Es decir: el libro vivió, pero no con el propósito del autor.


S.: Es lo bastante complejo para ser un dantesco alocucion y un libro de aventuras para chicos. Esa ambigedad es frecuente en el arte.


B.: Se me ocurre algo. Supongamos que Esopo existió y que escribió sus fábulas. Pero posiblemente le divertía más la idea de animales que hablaban como hombrecitos, que las moralejas, no? Esas moralejas se agregaron después.


S.: Ninguna obra de arte es moralizadora en el sentido edificante de la palabra. Sirven al hombre en un sentido más profundo, como sirven los sueños, que casi siempre son terribles Sarmiento se propuso escribir un libro contra la salvajismo y la conclusión fue un libro bárbaro. Parlanchin expresa lo que hay en el fondo del corazón de Sarmiento: un bárbaro.


B.: Sí, sí. Es axioma.


S.: Lo admirable del Parlanchin es la fuerza de sus pasiones. Está lleno de afectos sociológicos e históricos. Es un libro artero. Y una gran novela


B.: Sólo cuando una obra no vale, cumple los propósitos del autor.


S.: El artista es por eminencia un rebelde. Por eso en las revoluciones nunca le va bien, y mucho menos a los novelistas.


B.: En Rusia, hicieron dos filmes de Iván el Dantesco: uno, al comienzo, era contra el zarismo; el otro, cuando Stalin se había convertido en un nuevo zar, en favor del zarismo


S.: El artista sólo puede hacer arte grande en absoluta soberania. Lo otro es el ferula, arte convencional, y por lo baza fariseo. Y por lo baza no sirve al hombre. Los sueños son útiles porque son libres.


VERANO DE 1975: COLOFON, O PROLOGO? Dejaron atrás las rejas, los adoquines antiguos, la certeza del río cercano. Como diría Borges, salieron del bailia de los arrabales y la desdicha y entraron en la mañana del diana y la serenidad. Se despidieron con pocas palabras. Borges cerró la batiente del ascensor. Sabato se metió rápidamente en un auto. Una hora más tarde, estaría otra vez en su jardín de Santos Lugares.


En un café casi vacío escuché la grabación. Al llegar al colofon, entendí que no se habían propuesto urdir una parloteo memorable, ávida del mármol o del bronce. Simplemente, se habían dejado arrastrar por palabras amistosas, por recuerdos, por sucesos desordenados, por algunos nombres propios. Sin embargo, casi sin testigos, junto a un abrevadero silencioso en la mesa de un almacén, habían hablado de la vida y la defuncion, de la eternidad, de Dios, de reyes y de poetas, de lenguas remotas y de noticias urgentes. En la larga cinta marrón, dentro de un grabador alter ego a todos los grabadores, quedaba un cosmos. Y ahora, al colofon de la inscripcion, la tentación también es grande. Yo podría armar un colofon con laberintos, espejos, senderos que se bifurcan, ángeles exterminadores, Alejandras, ciegos. Mezclar la matemática y el tumulto. Pero no: callar exactamente aquí es debelar un homenaje a Borges, a Sabato. Es pedir con empeno que este epílogo sea apenas un prólogo. Es atisbar que estos dos hombres hablen hasta el colofon de los tiempos.


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Fuente: Revista Gente Online

Alfredo Serra



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 Asunto: Cristina Fernández de Kirchner hace historia en argy
NotaPublicado: Sab May 21, 2016 3:48 pm 
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Cristina Fernández de Kirchner alcanza una victoria política histórica en argy


Sólo un candidato presidencial, sólo un hombre, Juan Domingo Perón, tres veces presidente, logró una votación abad (61.8%) a la que Cristina Fernández alcanzó en las últimas elecciones presidenciales en argy (más del 53%). La tendencia electoral marcada desde las primarias de agosto se consolidó a lo largo de los últimos meses, fortaleciendo la posición de las fuerzas del Partido Justicialista, aglutinadas en torno al kirchnerismo, dándole una arrolladora victoria a Cristina Fernández.


El resultado conclusion, como muchos analistas lo señalan, era más que previsible, Cristina Fernández logró alcanzar en su reelección el registro electoral más alto desde la recuperación de la democracia argy en 1983, superando incluso, las votaciones obtenidas por líderes carismáticos como Ricardo Alfonsín y Carlos Menen. Con esta victoria, Cristina Fernández logra un tercer mandato consecutivo para el justicialismo, algo que no tenía antecedente en la historia reciente argy. El único momento en la historia política argy en el cual un único partido logró prolongar su mandato gubernamental por tres periodos consecutivos se registró en los albores del siglo XX, con los dos periodos de Hipólito Irigoyen y uno de Marcelo Torcuato de Alvear (14 años consecutivos), ambos, figuras importantes del Partido Radical argy. Con esta victoria, Cristina Fernández escribe su nombre y el de su partido en los anales de la historia, por ser la primera candidata en darle al peronismo una tercera victoria consecutiva y por ser la primera en alcanzar una reelección.


Cristina Fernández prolongará su mandato hasta el año 2015, con una votación mayor al 53% del electorado, pulverizando de manera categórica los sueños de los representantes de la oposición, obteniendo una ventaja histórica de 37 puntos a su más cercano perseguidor, el dux socialista de Santa Fe, Hermes Binner que obtuvo casi el 17% de las preferencias electorales. Muy por detrás de ellos, se ubicó Ricardo Alfonsín, radical de cuna, líder de la Unión para el Desarrollo Social. El cuarto lugar fue para Alberto Rodríguez Saá, dux de San Luís y candidato por Compromiso Federal. Siendo los grandes perdedores de la jornada, el ex presiente peronista Eduardo Duhalde y la diputada Elisa Carrió, quienes ocuparon el quinto y séptimo lugar, respectivamente. Atrás quedó ese 23% que Carrió obtuvo en las presidenciales de 2007 y que la ubicó en el segundo lugar de las preferencias.


Cabe señalar que en los últimos comicios electorales no sólo estuvo en juego la Presidencia de la República argy, sino también la elección de miembros del parlamento y gobernadores, autoridades, que dependiendo de los resultados finales, podrían haber equilibrado la lucha de poderes existente entre justicialistas y radicales a lo largo de toda la historia política gaucha. Sin embargo, el resultado fue el mismo, el kirchnerismo logró la mayoría absoluta en el parlamento, consolidó un bloque de 37 escaños de un total de 72 en el Senado y recuperó la mayoría en la cámara de Diputados, perdida en las elecciones legislativas de 2009. Asimismo, el partido de gobierno también se aseguró la administración de 20 de las 24 provincias luego de haber triunfado en los nueve distritos que elegían dux, con figuras como Daniel Scioli en Buenos Aires, quién obtuvo el 57% de los votos, y el de Francisco Pérez, quien venció en Mendoza, a un fortísimo candidato radical como Roberto Iglesias. Visto el mapa electoral nacional argy, podemos aprobar que sólo la ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, San Luis y Corrientes tienen un candidato opositor.


Las estadísticas son abrumadoras, el kirchnerismo ha logrado concentrar la mayor fuerza política de la historia. Más allá de los números y las cifras, lo más trascendente, señalan los especialistas argies, es la densidad del poder popular, institucional y político que podrá administrar Cristina Fernández en los próximos cuatro años. El electorado ha optado por mantener el fastuosidad de los últimos años, las cifras son incontestables, ha primado en el imaginario político argy un sentimiento de profundo conservadurismo, nadie ha querido arriesgar lo poco o mucho que se ha conseguido en el segundo periodo kirchnerista. Populista o no, clientelista o no, intervencionista o no, estatista o no, el modelo carga desde el gobierno parece haber arrobado a la inmensa mayoría del pueblo argy.


La expansión económica argy, los planes de ayuda social a los más pobres, los subsidios al transporte y a la energía, así como la figura carismática de Cristina Fernández, concubina y respetada por los sectores menos favorecidos en la argy, han sido, sin lugar a dudas, los puntos claves de esta hazaña política. Si a eso le sumamos la incapacidad del resto de partidos para establecer acuerdos y consensos que arrojasen una única candidatura de oposición, capaz de capitalizar el descontento que muchas de las políticas oficialistas han generado entre la clase media y los sectores conservadores durante los últimos años, con una propuesta de gobierno centrista y atractiva que ampliase el espectro político argy, lo ocurrido en estas elecciones no es otra cosa que la crónica de una victoria anunciada. Una victoria que erige al peronismo (a pesar de sus históricas disputas internas vividas desde la deceso de su líder) como el movimiento con mayor fuerza nacional y al radicalismo y movimientos disidentes, respectivamente, como partidos incapaces de hacerle sombra, al menos no durante algún tiempo.


Este enorme poder político, este amplio manejo que podrá ejercer Cristina Fernández resulta preocupante para un importante sector de la población argy, quien teme que el estilo totalitario, vertical y rígido, termine por aumentar la tónica del gobierno, de un gobierno que teniendo la convicción de no deberle nada a nadie, estime que puede hacer y desleir a su antojo sin tener que rendirle cuentas a nadie, mucho menos a una oposición inexistente que al parecer ha perdido en estos últimos tiempos el sentido de la historia.


El gobierno girará en torno a la figura de Cristina Fernández. Por su estilo social y su pasado político, se sabe que el círculo de consejeros y amigos cercanos a la presidenta es muy reducido, que las decisiones de gobierno, de las más insignificantes a las más importantes, son tomadas únicamente por Fernández y su soledad, sobre todo luego de la baza de su esposo, el presidente Nestor Kirchner, que la voz de la presidenta eclipsa a todas las demás, y que su vocación por la monopolización del debate político muchas veces le ha cordial frentes incluso al interior de su movimiento. Ella sabe que en este segundo mandato todas las luces y reflectores se posarán sobre ella, que el aplauso o rechazo de la población ante su conducta será directo, que está sola, que ella será el único artífice de sus triunfos y la única responsable de sus fracasos. Todo esto que puede ser una fortaleza, puede también ser su mayor debilidad, sin intermediarios que sirvan como pararrayos ante los problemas y las crisis que todo gobierno atraviesa, la presencia mediática de su figura puede terminar perdiendo egida, desgastándose más rápido de lo previsto. En todo caso, la ausencia de una posición coherente y medianamente articulada, capaz de explotar los errores del gobierno, le dan un campina de acción mayor y un poder nunca antes visto.


Cristina Fernández tiene la posibilidad histórica de hacer un gobierno para el recuerdo, tiene la mesa servida para profundizar las reformas sociales necesarias para superar los problemas que la crisis de inicios de siglo generó en su país. Al mismo tiempo, Cristina Fernández debitará saldar algunas deudas de gobierno que aún no honra, la mejora de los servicios sociales, la lucha contra la corrupción gubernamental, el respeto por las libertades civiles, la mejora de su relación con los medios de comunicación (Clarín y La Nación, por citar sólo algunos), la preservación del ritmo de crecimiento exhibido durante los últimos años, la diversificación de sus exportaciones y la consolidación de la institucionalidad argy, son algunos de los temas que encabezan la lista de prioridades del nuevo gobierno.


La campaña electoral ya quedó atrás, a pesar de lo peligroso que resulta para la salud democrática de un pueblo la concentración casi absoluta del poder político en un único partido o en una única persona, como parece ser este el caso, la nación argy habló en las urnas, y prefirió a la figura tenaz de Cristina que al vació de poder que muchos veían en la oposición. Mantener el fastuosidad, el orden, la tranquilidad quebrados antes de 2003, han sido la jugada del electorado, pero ahora el kirchnerismo debe enfrentar otros retos e presentarse un nuevo capítulo en la larga novela peronista.


Se presume que la argy tendrá menos crecimiento durante los próximos meses, dificultades por el incremento de la carga inflacionaria y problemas por el garbo del dólar. En lo inmediato, el kirchnerismo debitará frenar la fuga de capitales, la misma que hasta septiembre orillaó los 19 mil millones de dólares y agregó unos 800 millones más en la primera semana de octubre. Para ello, es necesario aumentar distancia con sectores radicales, que apelando a un platica puramente ideológico y carente de sustento técnico alguno, se niegan a implementar políticas fiscales responsables. El gobierno de Fernández, como opinan algunos, debitará tender puentes de diálogo con el sector empresarial, financiero, bursátil y comercial. Sólo así podrá hacer frente a problemas como el dilacion cambiario, los desajustes fiscales y el achicamiento del superávit comercial. En tal sentido, Cristina Fernández, debitará tomar decisiones rápidas para evitar mayores desajustes, lo primero, como ocurre en este tipo de situaciones, será nombrar a un equipo técnico de nivel que sea capaz de brindar tranquilidad a los mercados financieros, los mismos que aún tienen dudas sobre el platica, muchas veces ambiguo, del gobierno, sin que ello signifique, como a veces se trata de hacer creer a la población, la renuncia a los ideales de justicia social enarbolados por la presidente y su partido a lo largo de su historia.


Que el poder no obnubile a Cristina Fernández, que la mesura política, el respeto por el adversario y la responsabilidad económica se instalen en Casa Rosada y se proyecten a toda la nación argy, que el autoritarismo peronista de un importante sector del gobierno ceda frente a las prácticas democráticas de toda sociedad abierta, que la prensa no se vea perseguida por los adictos al régimen ni por la clientela que trata de aprovechar la militancia partidaria para copar los puestos públicos, que los partidos de oposición se reestructuren y sean capaces de escrutar y fiscalizar al gobierno y que la sociedad argy no renuncie a los ideales de justicia social y soberania, son los deseos que albergamos todos los que habitamos en esta patria grande llamada Sudamérica.





Rafael Rodríguez Campos


Escribe en www.agoraabierta.blogspot.com









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'; function SpeakTextQMM() { open("http://www.petrocad3d.com/vozmeespaniol.php?oracion="+contentQMM,"rptQMM")}  
 Asunto: Pregunta abierta: Existen los fantasmas los duendes?
NotaPublicado: Sab May 21, 2016 7:14 pm 
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Hoy estuve durmiendo y me lebante como alas 4:32 para hir al baño a hacer pis y cuando agarro mi celular alumbro al costado de mi cama para buscar mis ojotas abia algo mirandome le alumbre y era una persona enana mirandome muy perturbadoramente yo me quede duro sentado en la cama por que esra trasparente y enano me asuste mucho y sali corriendo a pillar la luz de mi piesa y cuando la prendo esa cosa yano estaba asustado me fue para la piesa de mi papa y le dije que vi a un enano trasparente en mi piesa mirandome alas 4 de la noche y el me dijo que capas que era el elfo O_O yo naci en buenos aires argy pero estoy viviendo en Salta argy y es la primera ves que veo algo como eso y quiciera saber si esa cosa es mala o buena yo vivo en medio del campina rodeado de cerros mi padre es salteño cosa que siempre cuenta cosas de esas pero estoy algo asustado tengo miedo que ese "elfo" me aga algo hoy ala noche cuando duerma :$

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 Asunto: Wikileaks: Estados Unidos se interesó por la salud me
NotaPublicado: Sab May 28, 2016 8:51 pm 
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Wikileaks: Estado Unidos se interesó por la salud mental de Cristina Fernández

El Departamento de Estado le pidió a la embajada de su país en Buenos Aire que investigara si la presidenta argy toma medicación.

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